No se escuchaba nada, salvo el lejano sonido de la música que provenía de dentro de la casa. Yo seguía de pie, con los ojos cerrados en el centro de aquel lugar. Me estaba comenzando a poner nerviosa.
Danny estaba detrás de
mí, lograba escuchar ligeramente su respiración.
—No vayas a abrir los ojos hasta que yo te diga. —susurro en mi oído. Mientras apartaba delicadamente algunos mechones de cabello de mi cuello, haciendo que me estremeciera al tacto, después sentí como retiraba la cadenita que adornaba mi cuello, y colocaba algo frio en su lugar, haciendo que mi pulso se acelerara. Quito sus manos de sobre de mi y dio un paso hacia atrás. —Ábrelos. —dijo con lo que creí que era una sonrisa.
—No vayas a abrir los ojos hasta que yo te diga. —susurro en mi oído. Mientras apartaba delicadamente algunos mechones de cabello de mi cuello, haciendo que me estremeciera al tacto, después sentí como retiraba la cadenita que adornaba mi cuello, y colocaba algo frio en su lugar, haciendo que mi pulso se acelerara. Quito sus manos de sobre de mi y dio un paso hacia atrás. —Ábrelos. —dijo con lo que creí que era una sonrisa.
Los abrí lentamente, un
poco aturdida, siendo sincera. Me lleve la mano al cuello, y tome aquella cosa
que ahora lo adornaba. Lo observe con una gran sorpresa, mientras le dirigía
una rápida mirada a Danny, quien me veía con una gran –y bonita- sonrisa.
Regrese mis ojos hacia mi regalo. Era un dije en forma de nota musical color…
¿plata? u ¿oro blanco? No me importaba, pero se veía caro, y no me merecía un
regalo de esta magnitud.
—Danny… —dije mientras me giraba y me ponía frente a él.
—Dale la vuelta, mira la parte de atrás. —dijo señalando el dije. Lo volví a tomar y lo gire, tenía la frase “The heart never lies” elegantemente grabada. Mi boca formo una gran “o” mientras intentaba digerir esa frase… ¿el corazón nunca miente? ¿Qué me quería decir con eso…? Mi corazón no dejaba de latir, esto era hermoso, increíblemente hermoso. ¿Era una indirecta? O ¿solo era una frase que se le ocurrió en el momento?
Sin pensarlo mucho, corrí y me lance en sus brazos, lo cual él tomo muy bien, rodeando mi cintura con los suyos, mientras yo rodeaba su cuello con los míos. Danny comenzó a reír, lo que hizo que deseara besarlo en estos mismos momentos. Pero me contuve.
— ¿Te gusto? —pregunto suavemente en mi oído.
— ¿Qué si me gusto? —me aleje mirándolo fijamente a los ojos, pero sin deshacer el abrazo. —Me encanto, en serio, es hermoso. Pero Danny, no debiste de haber gastado en esto, me hubieras regalado un pastel o no sé, cualquier cosa, pero...
—De nada. —dijo burlándose. —No me importa haber gastado en eso, realmente es muy poco, tú te mereces algo más que eso. —se encogió de hombros.
—Gracias, en serio… Wow. —me separe y tome de nuevo la nota musical y mire a Danny. — ¿Pero qué significa lo que está grabado? —pregunte. De pronto Danny se puso nervioso, y comenzó a rascar su mejilla y mirar hacia otros puntos del garage. —Quiero saber que significa, anda, ¡dime! —insistí.
—Este…
— ¿Este…? —repetí alentándolo a continuar.
—Lo que pasa, Sam, es que…
La puerta se abrió y una chica rubia de ojos azules se acerco a nosotros. No la conocía, solo la mire en silencio.
—Danny, aquí estas. —dijo con voz chillona. Bueno, realmente no era chillona, pero era muy aguda para mi gusto. —Te he estado buscando por varios minutos. —se acerco mas a él, y le acaricio el brazo, un gesto muy intimo para una amiga. Danny se tenso y podía jurar que estaba mucho más nervioso que segundos atrás. De repente me sentí incomoda, y como que sobraba en este lugar, así que hice un sonido con la garganta, para que se dieran cuenta de que seguía ahí.
—Danny, ¿no nos vas a presentar? —Pregunto la rubia sin nombre. No quería escuchar lo que podría venir.
—Si, lo siento… —me miro rápidamente y después la miro a ella. —Vannesa, Sam. —me miro de nuevo. —Sam, Vanessa… —la rubia lo miro esperando algo mas, Danny aclaro su garganta y fijo su vista en mi, intentaba decirme algo, pero no comprendía que… —Mi… mi n-no-novia… —y ahí fue como si el oxigeno hubiera abandonado todo mi cuerpo y me hubieran dado un gran y sangriento golpe en el corazón.
¿Acaso escuche bien? ¿En serio dijo la palabra con “n”? Necesitaba salir de aquí ya, pero mis pies no respondían. Maldición. Mire a Danny quien me miraba apenado, la rubia lo miraba con una sonrisa, mientras se pegaba mas a él. Mis ojos comenzaban a arder.
—Oh…—dije tragando saliva. —No sabía que tenías novia, Danny. —fije mi vista en el de nuevo, ¿Por qué no me lo había dicho? Sentía que quería golpearlo y reclamarle muchas cosas, pero no podía, porque tal vez yo había sido demasiado estúpida como para confundir esto… no sé.
—Mucho gusto, Sam. —estiro su mano hacía mi, y yo me quede observándola unos segundos.
—Samantha. —Dije fingiendo una sonrisa, mientras estrechaba su mano con la mía —Me llamo, Samantha. —separamos nuestro agarre y ella se acerco mas a Danny quien no decía nada… ¿seguía respirando?
«Regresemos a la fiesta, Sam.»
« ¿Y tú crees que no quiero? No puedo moverme.» dije mientras miraba, como Vannesa, acariciaba sus mejillas delicadamente.
«Esa deberíamos ser nosotras.»
La puerta se abrió de nuevo y yo voltee rápidamente.
— ¡Sam! —Era Harry, quien tenía una gran sonrisa en el rostro, pero que de un segundo a otro, desapareció. —Oh… ¿interrumpo algo? —pregunto sin soltar la puerta.
—No, yo ya me iba. Mucho gusto… ¿Cómo me dijiste que te llamabas? ¿Vania? ¿Verónica?... —dije mientras caminaba hacía donde estaba Harry. Claro que recordaba su nombre…
—Vannesa. —respondió seca.
—Como sea, —sonreí hipócrita— disfruten la fiesta. —mire a Danny rápidamente, quien me observaba sorprendido.
Me di la vuelta y salí de ahí, comencé a caminar sin esperar a Harry quien venía detrás de mí, intentando seguir mi paso. Me había comportado como una completa perra, pero había sido inconsciente, ya que yo no era así. Antes de entrar a la sala, donde estaba la mayoría de los invitados, detuve mi paso y me lleve las manos a la cabeza, mientras soltaba un gran suspiro. Sentí una mano en mi hombro, así que me gire y mire a Harry quien me miraba confundido. Yo le dedique una sonrisa de lado. Moje mis labios y hable.
— ¿Faltará mucho para que termine esto? —pregunte.
—Eh, sí, creo que sí, apenas son las… —miro su reloj— son las doce de la mañana. ¿Qué paso allá dentro?
—Nada, Danny me presento a su novia. —respondí intentando sonar lo mas desinteresada posible, pero al decir aquella frase, sentí que mi garganta quemaba.
— ¿A su qué? —inquirió realmente sorprendió.
— ¿Para qué me buscabas? —pregunte, cambiando el rumbo de la conversación.
—Entiendo…—Harry me rodeo con su brazo derecho y comenzamos a caminar hacia la sala— Pues es que Karen y yo te hicimos una sorpresa, y no tardamos en dártela. ¿Te sientes bien como para seguir con la fiesta?
— ¿Qué si me siento bien? ¡Me siento perfecta! —dije entusiasmada, o algo así, la verdad es que no me lamentaría por eso, el ya me había dicho que había alguien que le gustaba, así que no me debía poner mal, me pondría disfrutar la fiesta y ya, adiós amargura.
—Eres medio bipolar, ¿lo sabías? — me separe de él y golpee su brazo. El soltó una risa y me abrazo.
Entramos a la sala, y Harry dijo que iría a preparar algunas cosas, así que se alejo de mí, me quede ahí parada sin saber qué hacer, era un poco incomodo, pero ya me había propuesto divertirme, y eso era lo que haría.
Un mesero paso con una charola llena de copas de vino, alargue mi brazo hacia ellas y tome una, sonriéndole al chico quien sorprendido ante mi gesto, se detuvo. Tome otras dos copas, aparte de la mía y emprendí mi paso hacia el sofá donde estaban Emma y Tom, sentándome entre ellos, ante sus divertidas miradas.
—Hasta que la festejada, se digna a pasar un rato con nosotros. —dijo Tom, quien tomaba la copa que le ofrecía.
—Lo que pasa es que los vi muy a gusto y no quise interrumpir. —respondí mientras me giraba hacia Emma y le daba la suya.
— ¿Te estás divirtiendo? —pregunto Emma.
—Si, Emma, mucho. —dije con una sonrisa.
Danny y su… novia –debía acostumbrarme a decir eso- habían entrado a la habitación muy sonrientes, él la guiaba con su mano sobre su diminuta cintura. Era como si de pronto todos los de la habitación hubieran desaparecido, y solo nos hubiéramos quedado nosotros tres, ellos dos dándose muestras de afecto y yo sentada sobre este sofá. Al parecer se la estaban pasando bien, Danny le decía algunas cosas al oído, y ella comenzaba a reír, muy exagerado para mi gusto, y después está le decía otras cosas más, a las que Danny solo decía que si con una sonrisa. ¿Por qué no actuaba un poco? ¿Por qué tenía que hacer todo esto en mis narices? Alce mi copa y bebí todo el liquido de golpe.
—Sam, ¿Segura que te estás divirtiendo? —Pregunto Tom, haciéndome salir de mi trance, ya que me había quedado mirando fijamente a la pareja que estaba frente a mí.
Me moría de los celos, deseaba ser ella.
—Danny… —dije mientras me giraba y me ponía frente a él.
—Dale la vuelta, mira la parte de atrás. —dijo señalando el dije. Lo volví a tomar y lo gire, tenía la frase “The heart never lies” elegantemente grabada. Mi boca formo una gran “o” mientras intentaba digerir esa frase… ¿el corazón nunca miente? ¿Qué me quería decir con eso…? Mi corazón no dejaba de latir, esto era hermoso, increíblemente hermoso. ¿Era una indirecta? O ¿solo era una frase que se le ocurrió en el momento?
Sin pensarlo mucho, corrí y me lance en sus brazos, lo cual él tomo muy bien, rodeando mi cintura con los suyos, mientras yo rodeaba su cuello con los míos. Danny comenzó a reír, lo que hizo que deseara besarlo en estos mismos momentos. Pero me contuve.
— ¿Te gusto? —pregunto suavemente en mi oído.
— ¿Qué si me gusto? —me aleje mirándolo fijamente a los ojos, pero sin deshacer el abrazo. —Me encanto, en serio, es hermoso. Pero Danny, no debiste de haber gastado en esto, me hubieras regalado un pastel o no sé, cualquier cosa, pero...
—De nada. —dijo burlándose. —No me importa haber gastado en eso, realmente es muy poco, tú te mereces algo más que eso. —se encogió de hombros.
—Gracias, en serio… Wow. —me separe y tome de nuevo la nota musical y mire a Danny. — ¿Pero qué significa lo que está grabado? —pregunte. De pronto Danny se puso nervioso, y comenzó a rascar su mejilla y mirar hacia otros puntos del garage. —Quiero saber que significa, anda, ¡dime! —insistí.
—Este…
— ¿Este…? —repetí alentándolo a continuar.
—Lo que pasa, Sam, es que…
La puerta se abrió y una chica rubia de ojos azules se acerco a nosotros. No la conocía, solo la mire en silencio.
—Danny, aquí estas. —dijo con voz chillona. Bueno, realmente no era chillona, pero era muy aguda para mi gusto. —Te he estado buscando por varios minutos. —se acerco mas a él, y le acaricio el brazo, un gesto muy intimo para una amiga. Danny se tenso y podía jurar que estaba mucho más nervioso que segundos atrás. De repente me sentí incomoda, y como que sobraba en este lugar, así que hice un sonido con la garganta, para que se dieran cuenta de que seguía ahí.
—Danny, ¿no nos vas a presentar? —Pregunto la rubia sin nombre. No quería escuchar lo que podría venir.
—Si, lo siento… —me miro rápidamente y después la miro a ella. —Vannesa, Sam. —me miro de nuevo. —Sam, Vanessa… —la rubia lo miro esperando algo mas, Danny aclaro su garganta y fijo su vista en mi, intentaba decirme algo, pero no comprendía que… —Mi… mi n-no-novia… —y ahí fue como si el oxigeno hubiera abandonado todo mi cuerpo y me hubieran dado un gran y sangriento golpe en el corazón.
¿Acaso escuche bien? ¿En serio dijo la palabra con “n”? Necesitaba salir de aquí ya, pero mis pies no respondían. Maldición. Mire a Danny quien me miraba apenado, la rubia lo miraba con una sonrisa, mientras se pegaba mas a él. Mis ojos comenzaban a arder.
—Oh…—dije tragando saliva. —No sabía que tenías novia, Danny. —fije mi vista en el de nuevo, ¿Por qué no me lo había dicho? Sentía que quería golpearlo y reclamarle muchas cosas, pero no podía, porque tal vez yo había sido demasiado estúpida como para confundir esto… no sé.
—Mucho gusto, Sam. —estiro su mano hacía mi, y yo me quede observándola unos segundos.
—Samantha. —Dije fingiendo una sonrisa, mientras estrechaba su mano con la mía —Me llamo, Samantha. —separamos nuestro agarre y ella se acerco mas a Danny quien no decía nada… ¿seguía respirando?
«Regresemos a la fiesta, Sam.»
« ¿Y tú crees que no quiero? No puedo moverme.» dije mientras miraba, como Vannesa, acariciaba sus mejillas delicadamente.
«Esa deberíamos ser nosotras.»
La puerta se abrió de nuevo y yo voltee rápidamente.
— ¡Sam! —Era Harry, quien tenía una gran sonrisa en el rostro, pero que de un segundo a otro, desapareció. —Oh… ¿interrumpo algo? —pregunto sin soltar la puerta.
—No, yo ya me iba. Mucho gusto… ¿Cómo me dijiste que te llamabas? ¿Vania? ¿Verónica?... —dije mientras caminaba hacía donde estaba Harry. Claro que recordaba su nombre…
—Vannesa. —respondió seca.
—Como sea, —sonreí hipócrita— disfruten la fiesta. —mire a Danny rápidamente, quien me observaba sorprendido.
Me di la vuelta y salí de ahí, comencé a caminar sin esperar a Harry quien venía detrás de mí, intentando seguir mi paso. Me había comportado como una completa perra, pero había sido inconsciente, ya que yo no era así. Antes de entrar a la sala, donde estaba la mayoría de los invitados, detuve mi paso y me lleve las manos a la cabeza, mientras soltaba un gran suspiro. Sentí una mano en mi hombro, así que me gire y mire a Harry quien me miraba confundido. Yo le dedique una sonrisa de lado. Moje mis labios y hable.
— ¿Faltará mucho para que termine esto? —pregunte.
—Eh, sí, creo que sí, apenas son las… —miro su reloj— son las doce de la mañana. ¿Qué paso allá dentro?
—Nada, Danny me presento a su novia. —respondí intentando sonar lo mas desinteresada posible, pero al decir aquella frase, sentí que mi garganta quemaba.
— ¿A su qué? —inquirió realmente sorprendió.
— ¿Para qué me buscabas? —pregunte, cambiando el rumbo de la conversación.
—Entiendo…—Harry me rodeo con su brazo derecho y comenzamos a caminar hacia la sala— Pues es que Karen y yo te hicimos una sorpresa, y no tardamos en dártela. ¿Te sientes bien como para seguir con la fiesta?
— ¿Qué si me siento bien? ¡Me siento perfecta! —dije entusiasmada, o algo así, la verdad es que no me lamentaría por eso, el ya me había dicho que había alguien que le gustaba, así que no me debía poner mal, me pondría disfrutar la fiesta y ya, adiós amargura.
—Eres medio bipolar, ¿lo sabías? — me separe de él y golpee su brazo. El soltó una risa y me abrazo.
Entramos a la sala, y Harry dijo que iría a preparar algunas cosas, así que se alejo de mí, me quede ahí parada sin saber qué hacer, era un poco incomodo, pero ya me había propuesto divertirme, y eso era lo que haría.
Un mesero paso con una charola llena de copas de vino, alargue mi brazo hacia ellas y tome una, sonriéndole al chico quien sorprendido ante mi gesto, se detuvo. Tome otras dos copas, aparte de la mía y emprendí mi paso hacia el sofá donde estaban Emma y Tom, sentándome entre ellos, ante sus divertidas miradas.
—Hasta que la festejada, se digna a pasar un rato con nosotros. —dijo Tom, quien tomaba la copa que le ofrecía.
—Lo que pasa es que los vi muy a gusto y no quise interrumpir. —respondí mientras me giraba hacia Emma y le daba la suya.
— ¿Te estás divirtiendo? —pregunto Emma.
—Si, Emma, mucho. —dije con una sonrisa.
Danny y su… novia –debía acostumbrarme a decir eso- habían entrado a la habitación muy sonrientes, él la guiaba con su mano sobre su diminuta cintura. Era como si de pronto todos los de la habitación hubieran desaparecido, y solo nos hubiéramos quedado nosotros tres, ellos dos dándose muestras de afecto y yo sentada sobre este sofá. Al parecer se la estaban pasando bien, Danny le decía algunas cosas al oído, y ella comenzaba a reír, muy exagerado para mi gusto, y después está le decía otras cosas más, a las que Danny solo decía que si con una sonrisa. ¿Por qué no actuaba un poco? ¿Por qué tenía que hacer todo esto en mis narices? Alce mi copa y bebí todo el liquido de golpe.
—Sam, ¿Segura que te estás divirtiendo? —Pregunto Tom, haciéndome salir de mi trance, ya que me había quedado mirando fijamente a la pareja que estaba frente a mí.
Me moría de los celos, deseaba ser ella.
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***** AQUÍ LA CANCIÓN "THE HEART NEVER LIES" NO EXISTE*****
Ya se que las disculpas se las pasan por otro lado (?) pero en serio perdón, he estado con mil cosas en la cabeza, ademas de que mi internet esta para la mierda, al igual que mi laptop, espero recibir una nueva en mi cumple y así escribir mas agusto.
Espero les haya gustado el capitulo, no olviden dejarme por favor sus comentarios, en serio AMO leerlos y me alegran el día cuando no estoy tan bien.
El otro día leí un comentario en especial de una chica de España, pero se puso anónimo, en fin, GRACIAS por las cosas hermosas que dijiste, en serio.
Aprecio a cada una de ustedes por tomarse el tiempo de leer este intento de novela hahaha.
Bueno, ahora si me largo, espero tengan una bonita semana.
Las quiere,
Yanan.
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